miércoles, 6 de abril de 2011

EVITA, Renunciamiento historico (IV)



Cerca de dos millones de personas participaron del Cabildo Abierto del Justicialismo en el se proclamo la formula presidencial "Juan PERÓN - Eva PERÓN"


El 22 de Agosto de 1951, se realiza el "Cabildo Abierto del Justicialismo" organizado por la Confederación General del Trabajo (CGT), conducida por José Espejo. En esta asamblea popular se proclama la formula presidencial "Juan Perón - Eva Perón" y Evita tiene a cargo el discurso de cierre de la asamblea. ( discurso completo Aqui! ). 
La asamblea se realiza sobre la Av. 9 de Julio y se calcula que participaron cerca de 2 millones de personas. 
En aquel tiempo, Eva era la figura política mas discutida y controversial de la realidad política argentina. En algunos ámbitos su figura molestaba tanto o mas que la de Juan Domingo. Tal es así, que por ejemplo, parte de las fuerzas armadas que si apoyaban al gobierno de Perón, no querían que una mujer como Eva, una 'actriz', formara parte de la formula presidencial.
Ese día ocurre el "renunciamiento histórico", donde Eva "No renuncia a lucha, renuncia a los honores".
Mas allá de los análisis políticos que puedan hacerse sobre porque Eva renuncia. Lo que mas me sorprende al ver los videos sobre ese día y es algo que se repite en constantemente en los actos, es la relación que existe entre Eva o Perón -según quien sea el orador- con la masa, con su pueblo.
Ellos le hablaban directamente al pueblo, sin intermediarios, y con un poder discursivo claramente envidiable. 
Realizando un paralelismo con nuestros días, pienso que participar de un acto en esa época debió ser algo muy parecido a lo que fueron las movilizaciones en apoyo al gobierno en tiempo del "LockOut Agrario". Ir a escuchar a ver que se iba a decir, cuales era la próxima jugada. Escuchar directamente sin interpretaciones del diario del otro día.

Volviendo a ese día, yo creo que es el que mejor ejemplifica lo que antes mencionaba. Es impresionante ver el intercambio que tiene Eva con su pueblo. Una discusión directa entre la masa de trabajadores, descamizados, ancianos, el pueblo peronista; y su líder, la conducción del proceso histórico. 

Mientras Evita habla, mientras da el discurso de cierre de la Asamblea, la masa, el Pueblo Peronista, la interpela ofreciéndole la vicepresidencia. 

El pueblo crea las condiciones y las coloca ante los ojos de la conduccion exigiendo definiciones, todo esto sucede en ese momento, una discusión directa del movimiento con su conducción. Un ejemplo de lo que son los movimientos de masas y la dialéctica en su forma de construir poder. 

(Hay mucho material, videos y fotos sobre este día, pero aquí debajo dejo un fragmento del documental de Leonardo Favio, que creo que es la mirada mas abarcativa de lo sucedido. )











Matias Zeolla
CONVERGENCIA
Nacional y Popular

domingo, 3 de abril de 2011

EVITA, El amor por Perón y por su Pueblo (III)



Eva amaba a su pueblo tanto como amaba a Perón, porque de alguna forma para ella eran lo mismo. Perón fue quien condujo la epopeya del 17 de Octubre, quien llevo al pueblo a colocarse en la ruta de su propia liberación. Ella sentía una admiración por Perón y lo hacia explicito, en sus discursos y en sus escritos también.


LAS PRIMERAS SOMBRAS

La mayoría de los hombres que rodeaban entonces a Perón creyeron que yo no era más que una simple aventurera. Mediocres al fin, ellos no habían sabido sentir como yo quemando mi alma, el fuego de Perón, su grandeza y su bondad, sus sueños y sus ideales. Ellos creyeron que yo "calculaba" con Perón, porque medían mi vida con la vara pequeña de sus almas. Yo los conocí de cerca, uno por uno. Después, casi todos lo traicionaron a Perón, algunos en octubre de 1945, otros más tarde. Me di el gusto de insultarlos de frente, gritándoles en la cara la deslealtad y el deshonor con que procedían o combatiéndolos hasta probar la falsía de sus procedimientos y de sus intenciones. Yo me quedé sola junto a mi coronel hasta que se lo llevaron prisionero. Desde aquellos días desconfié de los amigos encumbrados y de los hombres de honor y me aferré ciegamente a los hombres y mujeres humildes de mi pueblo que sin tanto "honor", sin tantos títulos ni privilegios saben jugarse la vida por un hombre, por una causa, por un ideal. ¡O por un simple sentimiento del corazón! Aquellas primeras grandes desilusiones me hicieron ver con claridad el camino: Perón no podía creer en nada ni en nadie que no fuese su pueblo. Desde entonces se lo he dicho infinitas veces en todos los tonos de voz como para que nunca se le olvide, en medio de tantas palabras con que mienten su honor y lealtad los hombres que rodean por lo general a un presidente. Los pueblos de la tierra no sólo deben elegir al hombre que los conduzca: deben saber cuidarlo de los enemigos que tienen en las antesalas de todos los gobiernos. Yo cuidé por mi pueblo a Perón y los eché de sus antesalas, a veces con una sonrisa, y a veces también con las duras palabras de la verdad que dije de frente con toda la indignación de mi rebeldía.


Decir públicamente que Perón vino a liberar al pueblo, que lo ama y que también ama su pueblo y por eso pelará contra todos los que se enfrenten a Perón, no era inocente. Habia que tener al lado a una mujer como Evita, con ese carácter y sabiendo lo que ella generaba. Al depositar tanta adoración sobre Perón lo único que hacia era marcarle un camino. Evita escribe:


"No me atrajeron ni su figura ni los honores de su cargo y, menos, sus galones de militar. Desde el primer momento yo vi su corazón, y sobre el pedestal de su corazón, el mástil de sus ideales sosteniendo cerca del cielo la bandera de su Patria y de su Pueblo"  


Perón debía demostrarle todos los días que él era ese que Evita describía y que ella amaba. Ella lo repite constantemente, en todos sus discursos. Y Perón debe demostrárselo constantemente en todas sus decisiones.


Matias Zeolla
CONVERGENCIA
Nacional y Popular