martes, 12 de enero de 2010

Camilo Cienfuegos Gorriarán: El comandante del Pueblo

Nació en Lawton, Ciudad de La Habana (Cuba). Fue una de las figuras más emblemáticas de la Revolución cubana, junto a Fidel Castro, el Che Guevara, Raúl Castro y Juan Almeida, entre otros. Era conocido como “El Comandante del Pueblo”, “El Señor de la Vanguardia” y el “Héroe de Yaguajay”.

Lucha revolucionaria
Recibe su bautismo de fuego junto a sus compañeros en Alegría de Pío, el 5 de diciembre de 1956. En el combate de El Uvero, ya ostenta los grados de teniente y dirige un pelotón. En la lucha armada en la Sierra Maestra, por su accionar de combate, se le otorga el rango de capitán. En el año 1957 se crea una nueva columna guerrillera: la columna número 4, hija de la columna madre "José Martí", y de la que está a cargo del comandante Ernesto Che Guevara. En esta columna guerrillera, el capitán Cienfuegos cumple función de jefe de la vanguardia. También aquí, en el seno de la lucha armada, nace una entrañable amistad entre él y el Che. Los combates de Bueycito, El Hombrito y Pino del Agua, cuentan con la figura de Cienfuegos. Su valentía y arrojo contribuyen a formar el mito del “Señor de la Vanguardia”. El 26 de abril de 1958, es ascendido por Fidel al grado de comandante.

Más avanzada la lucha armada, le fue asignada la tarea de dirigir la columna invasora número 2 "Antonio Maceo", la cual partió de la Sierra Maestra hacia el Occidente de Cuba en agosto de 1958 y que, junto a la columna ocho "Ciro Redondo" al mando del Che Guevara, extendió las acciones militares que habían comenzado en la zona oriental al occidente del país.

Liderada por Camilo Cienfuegos, se lleva a cabo la toma de la ciudad de Yaguajay, una batalla decisiva en el golpe final del Ejército Rebelde para debilitar las fuerzas represivas del tirano Fulgencio Batista. Su desempeño en esta batalla le granjeó el sobrenombre de “El Héroe de Yaguajay”.

Tras el triunfo de la Revolución, Cienfuegos formó parte del alto mando del Ejército Rebelde como su jefe supremo. Combatió en los levantamientos contra-revolucionarios y participó también en la Reforma Agraria.


El fin
La versión oficial indica que Camilo Cienfuegos falleció el 28 de octubre de 1959, en un accidente de aviación a causa del mal tiempo mientras retornaba de Camagüey a La Habana a bordo de su avión ejecutivo, un Cessna 310. Sin embargo, nunca se pudieron encontrar restos de Cienfuegos ni los de su avión. Tampoco hubo informes de problemas climáticos en la ruta que supuestamente debía seguir el mismo, ni el avión de Cienfuegos emitió ninguna llamada de auxilio.

Toda Cuba se movilizó en la búsqueda de Cienfuegos durante varios días, siendo este uno de los eventos más conmovedores de los primeros años de la Revolución Cubana.


Palabras del Che en su memoria
Este trabajo pretende colocarse bajo la advocación de Camilo Cienfuegos, quien debía leerlo y corregirlo pero cuyo destino le ha impedido esa tarea. Todas estas líneas y las que siguen pueden considerarse como un homenaje del Ejército Rebelde a su gran Capitán, al más grande jefe de guerrillas que dio esta revolución, al revolucionario sin tacha y al amigo fraterno.Camilo fue el compañero de cien batallas, el hombre de confianza de Fidel en los momentos difíciles de la guerra y el luchador abnegado que hizo siempre del sacrificio un instrumento para templar su carácter y forjar el de la tropa. Creo que él hubiera aprobado este manual donde se sintetizan nuestras experiencias guerrilleras, porque son el producto de la vida misma, pero él le dio a la armazón de letras aquí expuesta la vitalidad esencial de su temperamento, de su inteligencia y de su audacia, que sólo se logran en tan exacta medida en ciertos personajes de la Historia. Pero no hay que ver a Camilo como un héroe aislado realizando hazañas maravillosas al solo impulso de su genio, sino como una parte misma del pueblo que lo formó, como forma sus héroes, sus mártires o sus conductores en la selección inmensa de la lucha, con la rigidez de las condiciones bajo las cuales se efectuó. No sé si Camilo conocía la máxima de Dantón sobre los movimientos revolucionarios, “audacia, audacia y más audacia”; de todas maneras, la practicó con su acción, dándole además el condimento de las otras condiciones necesarias al guerrillero: el análisis preciso y rápido de la situación y la meditación anticipada sobre los problemas a resolver en el futuro. Aunque estas líneas, que sirven de homenaje personal y de todo un pueblo a nuestro héroe, no tienen el objeto de hacer su biografía o de relatar sus anécdotas, Camilo era hombre de ellas, de mil anécdotas, las creaba a su paso con naturalidad. Es que unía a su desenvoltura y a su aprecio por el pueblo, su personalidad; eso que a veces se olvida y se desconoce, eso que imprimía el sello de Camilo a todo lo que le pertenecía: el distintivo precioso que tan pocos hombres alcanzan de dejar marcado lo suyo en cada acción. Ya lo dijo Fidel: no tenía la cultura de los libros, tenía la inteligencia natural del pueblo, que lo había elegido entre miles para ponerlo en el lugar privilegiado a donde llegó, con golpes de audacia, con tesón, con inteligencia y devoción sin pares.Camilo practicaba la lealtad como una religión; era devoto de ella, tanto de la lealtad personal hacia Fidel, que encarna como nadie la voluntad del pueblo, como la de ese mismo pueblo; pueblo y Fidel marchan unidos y así marchaban las devociones del guerrillero invicto.¿Quién lo mató? Podríamos mejor preguntarnos: ¿quién liquidó su ser físico? porque la vida de los hombres como él tiene su más allá en el pueblo; no acaba mientras éste no lo ordene. Lo mató el enemigo, lo mató porque quería su muerte, lo mató porque no hay aviones seguros, porque los pilotos no pueden adquirir toda la experiencia necesaria, porque, sobrecargado de trabajo, quería estar en pocas horas en La Habana… y lo mató su carácter. Camilo, no medía el peligro, lo utilizaba como una diversión, jugaba con él, lo toreaba, lo atraía y lo manejaba; en su mentalidad de guerrillero no podía una nube detener o torcer una línea trazada.Fue allí, cuando todo un pueblo lo conocía, lo admiraba y lo quería; pudo haber sido antes y su historia sería la simple de un capitán guerrillero. Habrá muchos Camilos, dijo Fidel: ".. y hubo Camilos, puedo agregar. Camilos que acabaron su vida antes de completar el ciclo magnífico que él ha cerrado para entrar en la Historia. Camilo y los otros Camilos (los que no llegaron y los que vendrán), son el índice de las fuerzas del pueblo, son la expresión más alta de lo que puede llegar a dar una nación, en pie de guerra para la defensa de sus ideales más puros y con la fe puesta en la consecución de sus metas más nobles...". No vamos a encasillarlo, para aprisionarlo en moldes, es decir, matarlo. Dejémoslo así, en líneas generales, sin ponerle ribetes precisos a su ideología socio-económica que no estaba perfectamente definida; recalquemos sí, que no ha habido en esta guerra de liberación un soldado comparable a Camilo. Revolucionario cabal, hombre del pueblo, artífice de esta revolución que hizo la nación cubana para sí, no podía pasar por su cabeza la más leve sombra del cansancio o de la decepción. Camilo, el guerrillero, es objeto permanente de evocación cotidiana, es el que hizo esto o aquello, “una cosa de Camilo”, el que puso su señal precisa e indeleble a la Revolución Cubana, el que está presente en los otros que no llegaron y en aquellos que están por venir. En su renuevo continuo e inmortal, Camilo es la imagen del pueblo.


Ernesto Guevara Lynch
(Prólogo de La Guerra de Guerrillas)



¿Cuál es, podríamos preguntarnos ahora, el rasgo principal del pensamiento político y revolucionario de Camilo Cienfuegos?

En primer lugar, su conciencia acerca del sentido profundo de la Revolución. Para él, esta no podría detenerse en la simple satisfacción de las demandas más perentorias del pueblo; por el contrario, debía ir hacia la transformación radical de la situación económica y social que había servido de sustento a la corrupción y la politiquería imperantes, y había permitido, finalmente, la aparición de la sangrienta tiranía de Batista. En fin, Camilo comprendía que en esa tarea creadora y definitiva, la Revolución tendría al imperialismo norteamericano como su enemigo inexorable. En Camagüey, el 21 de octubre de 1959, dijo:
"…Esa Revolución irá hasta sus límites finales. Esa Revolución irá hacia la meta trazada, esa Revolución, como en los días de la guerra, tiene solo dos caminos: `vencer o morir' esta Revolución es justa y que se hace no para privilegios de unos cuantos, no para amparar intereses, no para defender a los latifundistas, a los hacendados que por siempre escarnecieron, que por siempre abusaron, que por siempre atropellaron al pueblo de Cuba..."

Cuando el pueblo se concentró frente al Palacio Presidencial, el 26 de octubre de 1959, Camilo fue el intérprete de este sentimiento: "... no importan las traiciones arteras y cobardes que puedan hacer a este pueblo y a esta Revolución, que no importa que vengan aviones mercenarios tripulados por criminales de guerra y amparados por intereses poderosos del gobierno norteamericano, porque aquí hay un pueblo que no se deja confundir por los traidores, hay un pueblo que no le teme a la aviación mercenaria..."


¿Qué era Camilo?
Camilo era un revolucionario de cuerpo entero, modelo insuperable de combatiente y de vanguardia; hombre de pensamiento radical y antiimperialista; revolucionario surgido del pueblo en el que latía y se desarrollaba aceleradamente un comunista cabal, de sentimientos y de corazón.




Un abrazo que viva la revolucion y el bicentenario
El pelado - junta permanente


------------------------------------------------------------------------- Una cancion hermosa, Canto a Camilo - Carlos Puebla


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7 comentarios:

  1. Te canto porque no es cierto que te hayas muerto, Camilo
    te canto porque estas vivo y non porque te hayas muerto:
    porque estas vivo en el alma del pueblo de tu cariño,
    en la risas de los niños y en el verde de las palmas.
    Te canto porque estas vivo, Camilo,
    y no porque te hayas muerto.
    Te canto porque estas vivo, Camilo,
    y no porque te hayas muerto.
    Porque vives justiciero en el hierro bravo y fino
    del machete campesino y del fucil de l'obrero,
    porque vives tu presencia en el pueblo que te escucha,
    porque estas vivo en la lucha y vivo en la independencia.
    Te canto porque estas vivo, Camilo,
    y no porque te hayas muerto.
    Te canto porque estas vivo, Camilo,
    y no porque te hayas muerto.
    Porque estas vivo soldado por la patria siempre en vela,
    porque estas vivo en la escuela, en la tierra y en el arado:
    vivo tu rostro de miel en la estrella solitaria,
    vivo en la reforma agraria y en el sueño de Fidel.
    Te canto porque estas vivo, Camilo,
    y no porque te hayas muerto.
    Te canto porque estas vivo, Camilo,
    y no porque te hayas muerto.
    Vivo estarà en la pelea tu brazo de guerrilero
    si por el patrio sendero asoma una mala idea;
    y despues noble y tranquilo, como en el momento aquel
    oiras de nuevo a Fidel preguntar: "Yoy bien Camilo?"

    Tema de Carlos Puebla.

    Julian V.

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  2. Por favor! Que contento que me pone ver en esto lo que en nuestra cabeza se proyecto, y verlo mejor de lo que lo imaginamos es una satisfaccion que excede lo personal y hasta excede el movimiento que poco a poco genere la inersia para el cambio.....

    Mis más sinceras felicitaciones compañero!
    Muy buen informe.

    Abrazo!

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  3. Bien negro! completisimo!!!


    Santi

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  4. Felecitaciones amigo, muy bueno.

    me quedo con: "Pero no hay que ver a Camilo como un héroe aislado realizando hazañas maravillosas al solo impulso de su genio, sino como una parte misma del pueblo que lo formó"

    es hermoso pensar en que los heroes son del pueblo y el hecho de que el pueblo con organizacion crea, inventa sus heroes (o conductores como diria Perón).

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  5. Impecable.. toda la lucha por la revolución cubana contra el imperialismo siempre logró conmoverme en lo mas profundo de mi ser.
    Permitanme aportar un dato... una vez lograda la revolución Camilo desplegó un amplio movimiento cultural y educacional que incluyo una campaña de alfabetización a miembros del Ejército Rebelde. Fueron alfabetizados más de 300 rebeldes.
    La educación los hará libres.

    Muy claro el mensaje.

    Felicitaciones nuevamente y saludos

    Vale Campolongo

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  6. Gracias por el aporte compañera ¨mechita¨.

    Educar es combatir!

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  7. el pelado

    Gracias por sumar sra. campolongo como ya dije me parece que nos haria muy bien con su presencia y su opinion femenina en nuestras filas, recuerde que tiene las puertas abiertas de la junta un abrazo y viva a revolucion

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