lunes, 7 de febrero de 2011

Entre tanto ruido mediatico, hay preguntas que enseñan

"La Educación durante los años de Neoliberalismo se orientó en función de los intereses económicos de ‘los mismos de siempre’. Hoy eso ha cambiado, la Escuela se convirtió en el lugar de contención de los excluidos, mas precisamente, de los hijos de los excluidos"


A veces me pregunto lo siguiente –que tal ves usted también se lo haya preguntado-: ¿Cuáles son los parámetro para medir una gestión política? ¿Cómo hago para saber distinguir entre un buen o un mal gobierno?; me parece que es elemental esta pregunta para los tiempos que corren.

Un buen gobierno no se diferencia –me parece- de uno malo porque durante la gestión del primero se asesinan 5 verduleros menos que durante la del segundo, sin menospreciar la gravedad del problema del asesinato de verduleros que nos aqueja desde que la patria es patria. Creo que no puede juzgarse a partir de ese tipo de datos que, por lo demás, no son de fiar si son trasmitidos por las corporaciones audiovisuales. ¿Y entonces donde hay que mirar? Juro que me estoy preguntando esto genuinamente y no me hago la pregunta para dar lugar a exponer una respuesta prediseñada. Investigo a medida que escribo así como el lector se lo preguntará a medida que lee. Y no es en vano el esfuerzo. En primer lugar, me parece que esto que esta aquí, en sus manos o en su monitor, es una prueba, un indicio de algo que no hay que pasar por alto: la discusión política, por mas elemental que sea, ha vuelto a tener vigencia. El otro día escuchaba al negro Dolina en la TV –en una de sus muy esporádicas apariciones- y el tipo decía que hace 15 o 10 años la cuestión central era ¿A qué país me voy a ganarme el mango? ¿Cómo consigo la ciudadanía española o italiana o la que sea? Y eso es algo que, yo opino como el negro, ha desaparecido. El que se quiere ganar el mango se lo puede ganar acá, y obviamente esto no significa que no haya pobres o gente con necesidades, sólo significa que las posibilidades han crecido considerablemente.

Creo que hay 3 pilares –en cuanto a lo social- que nos pueden servir de termómetro en este ‘sondear’ la realidad política que nos hemos propuesto más allá de las mentiras de la TV –para uno y otro bando-. Los tres pilares sociales me parece que son la Educación, la Salud y la Seguridad. Yo puedo, apenas, humildemente hablarles del primero.
La Educación durante los años de Neoliberalismo se ha orientado completamente en función de los intereses económicos de ‘los mismos de siempre’, y esto no quiere decir que en la escuela aprendimos contabilidad o informática porque son materias afines al mercado laboral, eso sucede aún hoy y me parece absolutamente necesario que así sea. A lo que voy es a otra cosa: la Escuela se convirtió en el lugar de contención de los excluidos, mas precisamente, de los hijos de los excluidos, y creo que todos sabemos que esa exclusión es fundamentalmente inherente a una organización económica de corte neoliberal. Escuche por ahí a un profesor (o no sé a quién) decir que una economía Neoliberal requiere de base para funcionar un 20% de desempleo. Ahí están los excluidos. Y sus hijos en las escuelas. Pero una escuela no tiene que contener o alimentar, aunque obviamente, cuando es necesario lo hace y deberíamos estar más agradecidos de lo que estamos. Una escuela tiene que educar, tiene que cultivarte y liberarte la mente y acompañarte en la maduración como ser humano. No había –y en gran parte aún no hay- lugar para eso en las escuelas públicas al menos.
Creo que la sociedad es un organismo de partes que son íntimamente interdependientes, y esto significa que una parte mejora y se desarrolla en relación con el todo y no existe un desarrollo aislado. Por eso es que no se puede solucionar la Educación como por arte de magia haciendo que los profesores de un día para el otro exijan tres veces más a sus alumnos. El mejoramiento debe ir acompañado de variables económicas, sociales, y demás temas que sinceramente desconozco. Pero lo cierto es que hay un indicio positivo y es la Ley de Educación Nacional que data del 2006. Me encantaría ver esa ley funcionando con toda su vigencia y esplendor, cosa que creo que no sucede, pero al menos es un punto de partida interesante. Existen algunas cosas que saltan a la vista que entusiasman. Primeramente la decisión de extender la obligatoriedad al secundario me parece una medida muy acertada. Cuando se dice la palabra ‘inclusión’ se está haciendo alusión a esto, porque significa que aquellos que no terminaron la secundaria por cuestiones diversas durante los gobiernos anteriores ahora tienen necesariamente que terminarla y me parece que un plus de educación nunca está de más. Cuando la Ley dice como de pasadita que la Educación es un ‘Bien público’, yo por lo menos me entusiasmo. Quiere decir que es interés genuino del estado y, no sólo interés, sino que es su responsabilidad administrarla y garantizarla en todo el país.

Parece –yo creo que si- que la educación vuelve a ser un “sistema”, porque había dejado de serlo, si señores! Cuando vos delegas en provincias y municipios la responsabilidad de la educación eso significa que des-centralizas y, por ende, des-sistematizas la educación. Y una educación que no es “sistema” no sirve, porque queda librada a la buena voluntad del gobernante de turno, del municipio o de la mafia provincial.

Voy a cerrar acá esta nota porque sino va a extenderse demasiado y su lectura será mucho más tediosa. Y además me gustaría que sean complementados esos espacios vacíos que necesariamente he dejado, para continuar en otra ocacación.

Un saludo,
Facu Anseloni.

4 comentarios:

  1. Esta nota se me hace que tiene mucho de "cartesiana", por lo del comienzo "absoluto" ¿No? El preguntarse, el dudar, como hace Manu Chao ¿Por donde saldrá el Sol? ¿Por donde saldrá el Sol?... Buscando un ideal, Buscando un ideal (8). Saludos amigos.

    ResponderEliminar
  2. Muy buen post!
    jajaja.. muy bueno lo del comienzo cartesiano, incluso (y forzando un poco la analogía), los medios que criticas podrían ocupar el lugar del "genio maligno".
    Por otra parte, acompaño tu reflexión sobre los cambios positivos en la educación, empezando por la ley de educación que termina con el régimen del cual muchos de los lectores de este blog fuimos víctimas.
    No hay que olvidarse de la Asignación Universal, que parecería brindar las condiciones práctias para que lo de una escuela "inclusiva" no se quede en las buenas intenciones...
    Saludos!

    ResponderEliminar
  3. "Sin educación, en balde es cansarse, nunca seremos más que lo que desgraciadamente somos."

    Muy buen posteo, bienvenido a este espacio.

    Vale Campolongo

    ResponderEliminar
  4. Complementando un poco a la pregunta planteada en la primera parte del posteo y direccionando la respuesta a lo que es Educacion e inclusión.
    Hay algunas medidas que marcan un claro camino de hacia donde se quiere ir.
    Que la Asignacion por Hijo tenga como contra partida que los chicos vayan al colegio, no es casual.
    La entrega de 3millones de notebooks a los chicos de las escuelas públicas, que se las puedan llevar a sus casas y las utilicen además de para el estudio, para otras cosas como hace cualquiera que si puede comprarlas es una clara medida inclusiva y de universalizacion del conocimiento.

    Justo en nuestra reuinion semanal de ayer se tocaron un poco estas dos cuestiones, de la asignacion y de las 3 millones de notebooks; y todos coincidimos que estas dos medidas eran un claro y vivo ejemplo de lo que es la Justicia Social. Que todos tengan las mismas oportunidades, los mismos derechos.

    Muy buen post.

    Un abrazo grande!
    Matias
    CONVERGENCIA
    Nacional y Popular!

    ResponderEliminar

Esperamos sus opiniones...