jueves, 7 de julio de 2011

EVITA, La carta de Perón (el otro 17 de octubre)



El  viernes 12 de octubre de 1945 Perón es llevado contra su voluntad y encerrado en la isla Martín García donde permanece prisionero. Días atrás, el presidente de facto Edelmiro Farell intima al Coronel Perón a alejarse del gobierno del cual era Ministro de Guerra y Vicepresidente. Perón acepta, pero antes pide hablar con los trabajadores. 
El 10 de octubre visita la CGT donde les pide a los trabajadores que 'ajusten su organizaciones, porque vienen tiempos difíciles'. Una vez que es conocida la noticia de que encarcelaron a Perón la CGT convoca a un paro general y movilización para el 18 de octubre.Esta movilización nunca se llega a realizar porque durante todo el 17 de octubre miles y miles de personas llegan a la plaza de mayo a exigir la libertad de Perón.
Todos sabemos el excelente político que fue Juan Domingo y una muestra de eso es que escapaba a su época, podía ver mas allá. A quien se le ocurriría hoy en día echar públicamente de un gobierno a la persona que mantiene al movimiento obrero unido, concederle que vaya a hablar con los trabajadores antes de renunciar y luego de que ya habló meterlo preso?!. Es impensado. 
Se la dejaron servida diría uno, pero no, no fue tan así. Y una muestra de eso es la carta que le escribe a Eva estando prisionero, en la que le dice "Ahora sé cuánto te amo y que no puedo vivir sin ti. Esta inmensa soledad está llena de tu presencia. Escribí hoy a Farrell, pidiéndole acelerara mi excedencia y, tan pronto salga de aquí, nos casaremos y nos iremos a vivir en paz a cualquier sitio".
Perón no pensaba en volver, se la jugo con lo que hizo claro está, pero él sabia también que podía no resultar. Esta carta además de demostrar el amor que sentía por Eva, que era legitimo y existía mucho antes del 17 de octubre; nos trae la realidad de esos días. Incrementa su figura y el gran político que fue, como estuvo dos o tres pasos adelante que sus adversarios.


CARTA DE PERÓN A EVITA
                                                                                                                        14 de Octubre de 1945

Mi adorable tesoro:
                               Sólo cuando estamos apartados de quienes amamos, sabemos cuanto les amamos. Desde que te dejé ahí, con el mayor dolor que se pueda imaginar, no he podido sosegar mi desdichado corazón. Ahora sé cuánto te amo y que no puedo vivir sin ti. Esta inmensa soledad está llena de tu presencia. Escribí hoy a Farrell, pidiéndole acelerara mi excedencia y, tan pronto salga de aquí, nos casaremos y nos iremos a vivir en paz a cualquier sitio.
Desde casa me trajeron aquí, a Martín García, y no sé porqué estoy aquí ni me dicen nada. ¿Qué te parecen Farrell y Avalos? ¡Qué par de bastardos, hacer esto con su amigo! Así es la vida. Lo primero que hice al llegar fue escribirte. No pierdas los nervios ni descuides tu salud en mi ausencia hasta que vuelva. Estaría más tranquilo si supiera que no corres peligro y estás bien. Díle, por favor a Mercante que hable con Farrell para saber si autorizan que nos vayamos a Chubut. Creo también, que tendrías que poner en marcha algún tipo de papeleo legal.
Ten mucha calma. Mazza te informará de cómo va todo. Haré lo posible por regresar a Buenos Aires.
Si se acepta mi excedencia nos casaremos al día siguiente y si no, ya lo arreglaré todo de una manera u otra, pero sea lo que sea, pondremos fin a tu vulnerable situación. Amor mío, tengo en mi cuarto aquellas pequeñas fotos tuyas y las contemplo todos los día con los ojos húmedos. Que no te pase nada o de lo contrario mi vida habrá acabado. Cuídate mucho y no te preocupes por mí, pero quiéreme mucho porque necesito tu amor más que nunca.
Escribiré un libro sobre todo esto y ya veré entonces quién tenía razón. Lo malo de este tiempo y especialmente de este país, es la existencia de tantos idiotas, y como sabes, un idiota es peor que un canalla. Bueno mi vida, me gustaría seguir escribiendo todo el día pero Mazza te contará más de lo que yo te pueda decir. La lancha llegará dentro de media hora. Mis últimas palabras en esta carta serán para pedirte calma. Muchos, muchísimos besos a mi queridísima chinita.

Perón


Luego del 17 de octubre, como todos sabemos, Perón es liberado y se convoca a elecciones. 
El 22 de octubre de 1945 en Junin, Provincia de Buenos Aires, Juan Domingo y Maria Eva se casan.



Matias Zeolla
CONVERGENCIA
Nacional y Popular 

1 comentario:

  1. Que lindo que sos compañero !!!!

    Te dejo un fragmento del libro Del poder el exilio de Juan Domingo

    "Yo estaba finalmente libre; Eva había vuelto a trabajar conmigo con más espíritu y mayor pasión. Pensábamos con el mismo cerebro, sentíamos con el mismo corazón. Era natural por tanto que en tanta comunión de ideas y de sentimientos naciese aquel afecto que nos llevó al matrimonio. Nos casamos en el otoño de 1945 en la iglesia de San Francisco en La Plata".

    Te felicito por ese fanatismo evitista tan parecedo al mio...


    Valeria Campolongo

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