miércoles, 9 de marzo de 2011

¿MENORES IMPUTABLES O PROGRESO MEDIANTE INCLUSION SOCIAL?



En esta nueva entrega trataremos de abordar un tema realmente sensible para nuestra sociedad. ¿ Los menores de 16 años son responsables realmente de los delitos cometidos y deben ser privados de su libertad como cualquier otro adulto o bien las condiciones de vulnerabilidad a las cuales se encuentran sometidos son el punto a atacar?




Comencemos bien desde el inicio de la cuestión.


La imputabilidad penal, implica que una persona sea pasible de ser sancionada como sujeto activo (actor) de los delitos tipificados en el Código Penal. Es decir que aquel que es Imputable se le aplica la pena prevista en el CP ya que es responsable de sus acciones y comprende la criminalidad de sus actos (no así con los menores de edad)


Actualmente, la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño dice que niño es todo menor de 18 años, y los niños merecen ser juzgados, y sancionados de manera diferencial. La edad de imputabilidad penal la deja a criterio de los estados parte.

La imputabilidad penal en la Argentina es, a los 16 años, cuando el delito cometido tuviera como mínimo la pena de dos años de prisión. Si tienen menos de esa edad, puede aplicárseles una medida de seguridad que depende del Juez, privativa de libertad, pero no en carácter de pena, sino como medida tutelar.

En este sentido las ideas y posturas varían, pero solo algunas son definitivamente el modo de mirar hacia otro lado y no embestir el origen del tema:

El gobernador de Bs As Daniel Scioli, en declaraciones públicas se manifiesto a favor de reducir la edad de imputabilidad a los 14 años debido a la gran cantidad de delitos cometidos por menores en este rango de edad. Esto refleja casi como un espejo el pedido de “más seguridad” por parte de la clase media que se siente en peligro ya que estos menores “entran y salen en cuestión de horas”; cabe destacar que el proyecto de ley para que esto sea una realidad ya tiene media sanción (senado) y se definirá en diputados.

Si buscamos una forma de justificar el pedido de la clase media y en este caso de nuestro gobernador, podríamos aterrizar en la teoría de la pena como retribución, que se basa en la justa retribución ( como el delincuente cometió un daño, se lo retribuye con un daño a él). O bien encarar la pena desde una teoría de prevención, es decir, que el autor de un delito luego de cumplida su pena, analizaría con mucha cautela la idea de volver a delinquir ya que sabe las consecuencias que puede traerle. Pero si damos una ojeada por los datos sociales podemos indicar que “la función de la pena no es verdadera”, es decir que no cumplen la función de reinsertar a la persona que delinque nuevamente en la sociedad, sino que por el contrario, se estigmatiza a la persona, se la excluye, se la denigra mediante las condiciones de detención y sumado al “contagio carcelario”, el reo, al cumplir su condena vuelve a vivir en sociedad ya sin sentirse parte de ella.

Por eso antes de intentar bajar la edad de imputabilidad para sancionar las acciones delictivas de menores debemos atacar el problema fundamental del por qué, y esto no va mas allá del análisis de su estado de vulnerabilidad y la criminalización que reciben por parte de la policía (léase agencias ejecutivas) por encuadrar en un estereotipo criminal (chicos de bajos recursos, morochos, con determinada vestimenta, etc).

La solución no esta en juzgar a chicos de 14 años como si fueran mayores de edad responsables de sus acciones, porque realmente no pueden llegar a comprender la criminalidad de lo que hacen o para ser mas claros, el daño que están generando al dispararle a una persona, estos chicos son consecuencia del entorno en el que crecen, se desarrollan y se forman como personas y del cual es responsable el estado. (Sartre decía que ¨Somos lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros¨)

Mientras las desigualdades sean tan grandes y la salud y la educación no sean para todos, lo único que podemos lograr bajando la edad de imputabilidad, es privar de su libertad a miles de pibes que no tuvieron la posibilidad como muchos otros de crecer en un ambiente que los contenga y les ofrezca todo lo necesario para su correcto desarrollo como sujetos PARTE de la sociedad, y obtendremos además, luego de unos años, adultos totalmente resentidos y con mucho odio hacia la sociedad toda, por lo cual seria contraproducente, mientras las causas que los llevaron a cometer los delitos seguirán presentes y en aumento.

Por eso las condiciones de detención tienen realmente que resociabilizar a la persona y para ello necesitamos un cambio estructural del sistema carcelario, acompañado sin duda de políticas de inclusión social que garanticen que todos seamos iguales no solo ante la ley sino también respecto de las posibilidades en cuanto al acceso a la salud, a la educación, a la vivienda digna y todos los preceptos que bien nos marca nuestra constitución.

Ningún pibe nace chorro!!! Y eso es una realidad…

Pensemos la forma de cambiar para mejor, no encerremos y ocultemos la verdad.



Roberto Maldonado

Convergencia Nacional y Popular

4 comentarios:

  1. exelente tu reflexion !!!!!
    total y extremadamente de acuerdo !!!!!
    los pibes no nacen chorros nacen con menos posibilidades!!!!!

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  2. Totalmente de acuerdo.
    Un detalle: El 90% de las personas que estan encarceladas en nuestro país no satisfacieron sus necesides básicas, y má de la mitad estan presos sin condena.
    El problema es la estigmatización, ya no solo de una clase social, sino de una franja etaria, la juventud.

    Rodrigo Cabrera

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  3. estimado Roberto: mas alla d la profundidad d tu reflexion, coincido en algo, y es q no se dan iguales oportunidades a todos; tamb coincido en q a veces se detiene a ciertos individuos x "portacion d rostro". Pero en lo q disiento totalmente es en justificar la eleccion d vida q hace 1 persona x las circunstancias q le tocaron en suert: la persona q me enseño q debo ser honesto, trabajar, y no mendigar(aun si tengo hambre) es mi padre, q se vio privado d su mamà a los 5 años, fue puesto en un colegio d menores a los 8, d donde se fugo varias veces hasta q a los 11 años d edad logro escapar y comenzo a trabajar para mantenerse; fue maltratado, no tuvo buena infancia, no disfruto a su madre, y aun asi decidio ser honrado y trabajar x su subsistencia.Ni siquiera habia aprobado el tercer grado!Puedo dar fe d algo: mi viejo no es "super", y lo q el logro, pueden hacerlo otros.Saludos

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  4. Hola Roberto! necesito contactarme con vos por una nota sobre delincuencia e inclusión social. Te paso mi mail ivjeannot@gmail.com. Muchas gracias!!!!!!!

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